Basta leer, escuchar un texto que hable del sentir humano, felicidad, ira, amor, disconformidad,la angustia de saber por qué existimos en este mundo. Todo se refleja en ese espejo de papel.
Cada quien le da la definición que quiera, a lo que es el arte por excelencia del ser humano, la literatura.
Muchos dirán que es un mero entretenimiento, en lo personal creo que nunca hubo ni habrá un modo tan potente para comunicar. Pensemos en muchos autores que a lo largo de la historia han desafiado censuras opresoras con el afán de denunciar lo que sucedía socialmente, sin dudas son muchos, solo por dar un ejemplo menciono la que hasta hoy sigue siendo una de las obras que más han logrado conmoverme, no solo porque denuncia la miseria humana que trae una guerra, sino porque podemos ver cómo actúan y sienten los personajes, limitados por el horror que causa esta situación; La Peste, de Albert Camus.
Pero no todo es denuncia en las letras, hay muchas otras cuestiones, quién no se ha remitido a algún poema de amor para dedicar al ser amado, o quién no ha reído con las disparatadas ocurrencias de algunos pícaros personajes.
Por todo esto y mucho más es que nom puedo dejar de la analogía establecida entre un espejo y un libro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario